El oro y la miseria caminan juntos en Suárez

La región del noroccidente del Departamento del Cauca ha sido bendecida por la providencia, debajo de su subsuelo existen varios minerales que son el centro de atención para las multinacionales que han ingresado al país. Por eso hoy en Suárez, Cauca, su población se debate entre continuar con las labores de la finca, con insipientes cultivos de plátano y café, o exponer su vida a cambio de una décima de oro.  Las dos con el único aliciente de sobrevivir en este modelo depredador y acumulador sin límite de riqueza.

 

 La avaricia de las transnacionales
Suárez es un municipio de 3.600 habitantes, la mayoría de ellos distribuidos en la zona rural –corregimientos y veredas-. Para las últimas contiendas electorales la mano bondadosa del capital extranjero se ha hecho presente, con las candidaturas de Javier Ordoñez Ambuila y Luis Fernando Colorado Aponza, dos alcaldes que han protagonizado la mayor estela de inestabilidad política administrativa a causa de sus actos de corrupción y favorecimiento hacía las multinacionales entre las que se destacan Unión Fenosa (España), propietaria de la Empresa de Energía del Pacifico S.A. – EPSA S.A. Embalse de Salvajina, Smurfit Kappa – Cartón de Colombia con cultivos de pino a lo largo y ancho del embalse, la minera Kedahda S.A. subsidiaria colombiana de la Anglo Gold Ashanti (Inglesa).

La Sociedad Alfonso Roa - Rafael Antonio - Kedahda S.A., tiene adjudicadas  por el Ministerio de Minas y Energía a modo de Contratos de Concesión (Ley 685), más de 168 licencias de exploración y explotación mineras para la extracción de oro, plata, platino, cobre, mineral de molibdeno, y mineral de zinc entre otros, en todo el Departamento del Cauca, lo que generará un desplazamiento aproximado de 35.646 familias de sus parcelas.

Como se trata de zonas mineras especiales por encontrarse en territorios indígenas y de comunidades negras, para el ejercicio de exploración y explotación se debe contar con aceptación previa de las comunidades, y en el caso de la Kedahda S.A., las organizaciones sociales de Suárez le dieron un NO rotundo a las pretensiones de la multinacional. A partir de este no, la transnacional cambió su estrategia e inició un repoblamiento de la zona con pequeñas empresas mineras que no tienen el potencial económico para sufragar una nómina superior a 10 personas, pero que extraña y coincidencialmente adquieren más de cuatro retroexcavadoras con las que eliminan toda la capa vegetal ocasionando un daño irremediable al ecosistema Suareño.

También está Agromineros SYL, aquella firma que se vio involucrada en el deslave de Octubre de 2007 y que ocasionó la muerte a 24 mineros artesanales por no conservar las mínimas medidas de seguridad en sus frentes de trabajo, y cuya explotación se vio suspendida de manera indefinida por Ingeominas ni siquiera por voluntad o capacidad de la Alcaldía Municipal.  Hoy retoma la actividad con MINERAN S.A. (Nit. 9000-95879-9 – Registro 7296), la cual pretende continuar con las labores rutinarias en el mismo predio y sector de su antecesora.

Paralelamente a esta actividad emergen propietarios legítimos de tierras que se adentraron a la explotación a gran escala de sus terrenos para la extracción de oro, propiedades como: Villa María, Don Pedro e incluso el mismo Municipio en terrenos de la Vereda San Miguel practican esta modalidad empresarial. Paradójicamente, quienes deterioran el medio ambiente son aquellas personas inescrupulosas que cuentan con la aquiescencia del burgomaestre de turno, y que están ocasionando un daño ambiental irremediable. Y no es solo el daño al medio ambiente, sino que en su frente de trabajo han fallecido otros cuatro mineros artesanales (Oct. 2007 a la fecha), sin que ninguna autoridad se pronuncie al respecto, engrosando así la nefasta lista de decesos o pérdidas humanas a causa de la actividad minera.

El sustento de los pequeños mineros
Actualmente los mineros se exponen a extenuantes y arduas labores, en las que arriesgan su propia existencia con tal de extraer del subsuelo aunque sea una décima de oro. Este mineral se paga relativamente bien, el oro aluvión entre $48.000 y $50.000 por gramo, mientras que el filón se comercializa entre $40.000.oo y $45.000, dependiendo de su calidad. El primero se extrae de la rivera del río y terrenos adyacentes, es más apetecido por su quilate, un mineral más puro, mientras que el segundo proviene de la veta en la roca como en el cerro La Teta en Buenos Aires y Maribel en el mismo Suárez.

A diario se ven hombres, mujeres y jóvenes de ambos sexos, con sus herramientas (una pala, un balde, una barra, el almocafre, batea de madera y un lavadero artesanal), unos pernoctan a la vera del camino, otros alquilan piecitas en Suárez, otros viajan a diario de sus sitios de residencia Buenos Aires, Jamundí y de las veredas y corregimientos del mismo Suárez. El propietario de la mina les permite un horario de 6:00 a 11:00 a.m., término en el cual se paran las máquinas y se inicia el barequeo artesanal. En esas escasas cinco horas se resuelve su supervivencia y la de su familia. Es una batalla contra el reloj, la naturaleza y la ambición desmedida del hombre y del capital.

Nancy, Idaly y Erly hacen parte de una familia dedicada a la minería artesanal, en el día de nuestra visita pasando por alto el horario (casi 10 horas arriesgando su vida entre corte y corte de las retroexcavadoras) lograron conseguir cinco (5) décimas, es decir, unos $25.000 que los tienen que distribuir entre cuatro personas y estas a su vez con su familias. De igual manera la pareja conformada por Eusebio y Yolanda, que proceden de Buenos Aires, han trabajado toda la semana de lunes a viernes y lo que han sacado sólo les ha alcanzado para pagar la piecita en Suárez, a diario llegan a 2 o 3 décimas de oro cuando mucho.

Similar es el caso de don Erly, un padre de familia que responde por la manutención completa de su esposa y dos hijos menores de edad (mellizos), deviene su supervivencia y la de su núcleo

familiar entre su finquita en Buenos Aires en donde tiene diversidad de cultivos de pan coger, y desde hace cinco años por iniciativa de sus familiares se metió en el cuento del oro, tiempo aproximado en el que llegaron las máquinas a la rivera del rió Cauca.

Nancy nos comenta que a veces les va bien, han tenido días que extraen hasta seis (6) gramos, lo que depende en gran parte de la buena voluntad del maquinista de la retro, que les deja un corte abierto y con buena posibilidad, esto sólo se presenta en la propiedad de Don Pedro, porque en la que es del Municipio le tapan el corte y le dejan el terreno inestable, por ello los accidentes.

Las tragedias en la mina
Mientras el minero artesanal logra en sus mejores días, como lo dice Nancy, hasta 6 gramos, la tecnificación de la actividad le permite al industrial de la minería obtener faenas de libras o kilos de oro, se utilizan dos retro en línea, la primera remueve el subsuelo y lo deposita en una especie de fragua, la segunda lo transporta de esta a un lavadero metálico de unos tres metros de alto, con dos platabandas en diagonal, en donde se le aplica gran cantidad de agua a presión, permitiendo separar las partículas de oro del material de lodo y pedregoso, el cual es depositado por la segunda retro en el poso, que es justamente donde se aposentan los barequeros a extraer el residuo de la actividad industrial.

Recordando el trágico accidente provocado por Agromineros, Erly comenta que en esa fecha de Octubre/2007 murieron dos familiares mineros en un predio privado. Por ello no han sido indemnizadas sus familias, simplemente les han dado “regalitos” como para callarlos con remesas, zapatillas, electrodomésticos por parte de la Alcaldía y de la Sociedad Minera, nada más.

Nelson es otro minero (sobreviviente de la tragedia) que hace 18 años viene recorriendo el Naya y el entorno del embalse de Salvajina, estuvo el día y en el sitio del deslave en el que fallecieron tres de sus familiares. Señala que “la gente estaba en el corte y con tierra movida por acción de las máquinas que estaban trabajando ahí mismo, de pronto un vigilante de la empresa subió al peñasco y comenzó a gritar ¡Salgan, salgan! pero la gente como estaba sacando buen oro, no le hizo caso y en eso se vino la avalancha y los sepultó a todos”.

Enfatiza que no está de acuerdo con las grandes empresas sean nacionales o extranjeras, porque antes de ellas llegar a la zona, en las orillas del río Cauca se sacaba oro, y ahora con esa maquinaria todo lo han dejado limpio, les toca a ellos contentarse con las migajas que dejan las retro; todo el oro se lo llevan las grandes empresas. Dragados fue la primera empresa que incursionó con la explotación a gran escala, luego llegaron otras, entre ellas Agromineros SYL, la firma del incidente.

Reitera Nelson, además, que la minería es la única actividad lucrativa con la que cuentan los habitantes de la región, y más concretamente en el municipio de Suárez, ya que éste carece de otras fuentes de empleo, muy a pesar de que se afirme desde la alcaldía que es un “EMPORIO TURISTICO Y REMANSO DE PAZ” o mejor “Emporio de ETN`s y remanso de corrupción”

El lote donde está barequeando Nelson es propiedad privada; hay otros sitios como el aledaño, donde el Municipio es el dueño, pero es donde más le ponen problemas para dejarlo ingresar a trabajar. “Ahora, ahora por ejemplo, no están explotando la mina, pero dejaron todo barrido, inundado, fangoso”. Es decir, no ejecutan trabajos limpios (no conservan las medidas de protección al ecosistema exigidas por la ley) y por ende deterioran constantemente el medio ambiente. 

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