La verdad, el camino para transitar hacia la paz Destacado

Hoy la sociedad colombiana se encuentra ante el desafío de la transición, es decir, tiene la oportunidad de construir un país distinto, en paz. Dicha transición adquiere mayor sentido si logramos comprender el país que habitamos, no en singular sino en plural, y no solo desde lo individual sino también desde lo colectivo. En particular aquello que tiene que ver con los impactos del conflicto armado en la política, la economía, la cultura, las relaciones sociales y las formas organizativas como los sindicatos, que han moldeado una sociedad con una mezcla de diversas expresiones, conflictividades y tensiones; con fracturas, exclusiones y diferencias profundas.

Es necesario conocer la verdad de lo que pasó en el marco del conflicto armado interno, de qué manera diferencial ha tocado cada vida individual y colectiva, por qué y cómo llegamos a semejantes niveles de barbarie y deshumanización, conocer las causas y las consecuencias, identificar las responsabilidades, así como las distintas respuestas frente a lo padecido. Estos son algunos de los propósitos trazados en la implementación del Acuerdo de Paz, y es lo que se espera frente a los derechos de las víctimas, en particular.

Lo que está en juego es el rol transformador que debe jugar la verdad en una sociedad en proceso de transición, darle el giro a una realidad plagada de barbarie y violaciones a los derechos humanos, mutar la apuesta hacia la construcción de la paz, que no es posible concebir sin iniciativas de verdad que pongan en el centro a las víctimas como sujetos de derechos. No solo por la estigmatización, persecución y violaciones masivas a sus derechos, a su libertad individual y colectiva, sino porque en muchos casos encarnan voces históricamente marginadas y excluidas.

En Colombia las víctimas son un sujeto diverso. Una de las historias más graves de victimización sistemática y selectiva, ha sido la del sindicalismo. La violencia en su contra ha sido de tal dimensión y complejidad, que no se compara con otro país en el mundo. Según los registros de la Escuela Nacional Sindical, ENS, desde 1973 hasta agosto de 2019 se registraron alrededor de 14.931 violaciones contra la vida, la libertad y la integridad de los sindicalistas. 3195 han sido homicidios, 3372 violaciones contra mujeres sindicalistas, 6288 contra la dirigencia y el activismo sindical. Al menos 487 sindicatos, de alguna forma, han sido afectados por esta violencia antisindical.

Más allá de las cifras, es preciso anotar que la violencia antisindical aún no es un hecho del pasado y que los graves daños que ha desatado tanto en lo individual como en lo colectivo aún no han sido reparados. Miles de vidas aniquiladas, familias afectadas, sindicatos debilitados y desaparecidos, liderazgos sindicales exterminados y menguados, derechos vulnerados, garantías sindicales y democráticas truncadas, ruptura del tejido social, proyectos colectivos entorpecidos, implementación de relaciones y modelos laborales que van en contravía de los derechos de los trabajadores, así como la profundización de la estigmatización y la exclusión política del sindicalismo, son algunos de los daños e impactos dejados por la victimización sindical.

¿Cuál es el papel de la verdad frente al fenómeno de la violencia antisindical en el marco del conflicto armado? Es avanzar en explicaciones que permitan a la sociedad conocer qué y por qué pasó, para que no se repita. Es dignificar el nombre de las víctimas, identificar a los presuntos responsables y los factores que permitieron que esta violencia persista hoy en día. Es identificar los impactos en el ejercicio del derecho a la libertad sindical como derecho humano para avanzar hacia la reparación integral.
La construcción de verdad es asimismo un camino para reconocer las luchas y los aportes del sindicalismo a la democratización de la sociedad y el logro de mejores condiciones de trabajo, para dejar atrás la estigmatización y la cultura antisindical, y hacer que el sindicalismo se reconozca como sujeto colectivo y actor fundamental en la construcción de la paz, la democracia y la justicia social.

Pero el camino a la verdad está lleno de altibajos, obstáculos y tensiones, pues la pluralidad de voces y de narrativas no es asunto fácil de abordar ni de resolver. Se trata de escuchar a quienes más han sufrido el conflicto y no han sido reconocidos, y de que la verdad cumpla una función reparadora y reconciliadora en clave de no repetición.

Para eso será necesaria la suma de muchos esfuerzos y el trabajo de muchas manos. No solo es tarea de la Comisión de la Verdad, de la Jurisdicción Especial para la Paz y de la Unidad de Búsqueda de Personas dadas por Desaparecidas. Tal desafío implica asumir la verdad como un asunto de interés común, que compete a toda la ciudadanía, a los movimientos y organizaciones sociales, a los sindicatos, a la academia y a diversos colectivos y comunidades. Para lograrlo, es necesario que la sociedad colombiana asuma la verdad como un derecho y un bien público a defender, como una condición necesaria para avanzar en la construcción de una paz estable, duradera e incluyente.

La ENS apoya esta tarea a partir de la experiencia investigativa, la construcción de memoria histórica, el registro y documentación de las violaciones a los derechos humanos cometidas contra sindicalistas, y la asesoría a las organizaciones sindicales para que concurran ante el Sistema Integral de Verdad, Justicia, Reparación y No Repetición.
*Profesional de Derechos Humanos de la Escuela Nacional Sindical

Share this article

Acerca del Autor

Super User

Nosotros

Periferia es un grupo de amigos y amigas comprometidos con la transformación de esta sociedad, a través de la comunicación popular y alternativa en todo el territorio colombiano.

 

Por ello comprendemos que la construcción de una sociedad mejor es un proceso que no se agota nunca, y sabemos qué tanto avanzamos en él en la medida en que las comunidades organizadas fluyan como protagonista. Es en este terreno donde cobra siempre importancia la comunicación popular.

Litografía Periferia

 

Ubicación

 

 

Medellín - Antioquia - Colombia

Calle 50 #46-36 of. 504

(4) 231 08 42

periferiaprensaalternativa@gmail.com

Apoye la Prensa Alternativa y Popular

o también puede acercarse a nuestra oficina principal en la ciudad de Medellín, Edificio Furatena (calle 50 #46 - 36, oficina 504) y por su aporte solidario reciba un ejemplar del periódico Periferia y un libro de Crónicas de la Periferia.