Los algoritmos que hacen ganar elecciones y perder toda privacidad Destacado

La minería masiva de datos (data mining) es la suma de técnicas y tecnologías que permiten explorar grandes bases de datos, automática o semiautomáticamente, con el objetivo de encontrar patrones repetitivos que expliquen el comportamiento de estos datos.

Cambridge Analytica (CA) es una empresa británica de análisis de datos digitales que trabajó para la campaña electoral de Donald Trump en 2016. Junto a Facebook, la mayor red social del mundo, son el vórtice de una tormenta político-mediática tras descubrirse una de las brechas de datos más grandes en la breve historia de internet. CA tuvo acceso no autorizado a información personal de 50 millones de usuarios de Facebook, sólo en EEUU. Así, Facebook se convirtió en corresponsable de la propagación de “fake news” o contenido falso durante el proceso electoral en EEUU para lograr cambiar la forma de pensar de la ciudadanía.

El escándalo se destapó cuando The Observer y The New York Times citaron a antiguos empleados, asociados y documentos de Cambridge Analytica para demostrar que la firma recopiló información privada de los perfiles de Facebook de decenas de millones de usuarios sin su permiso. Supuestamente obtuvo estos datos de Aleksandr Kogan, un psicólogo de la Universidad de Cambridge que creó una aplicación llamada Thisisyourdigitallife en 2014, quien luego compartió los datos con CA, lo cual le permitió desarrollar un 'software' para ayudar a influir en las elecciones.

Desde allí, la tormenta fue creciendo, tras las declaraciones del director ejecutivo de la empresa, Alexander James Ashburner Nix, frente a cámaras ocultas de la televisión británica, lo que generó urticaria y mucho nerviosismo en varios gobiernos de la región (Argentina, Brasil, Colombia y México) que también habrían utilizado esos algoritmos.

Esta historia comenzó con el uso de los datos filtrados para manipular a los votantes e influir en el resultado de las elecciones presidenciales de EEUU de 2016, cundo Donald Trump se alzó con el triunfo. Y continuó al utilizar sistemas similares para apoyar la campaña por el Brexit, la de Mariano Rajoy en las elecciones españolas, la de Peña Nieto en las mexicanas, ¿la de Santos en Colombia y Macri en Argentina?

Curiosamente, son todos ellos países con gobiernos de derecha, autoritarios, represivos. En Colombia, el temblor llegó cuando la Superintendencia de Industria y Comercio (SIC) ordenó el bloqueo de la app Pig-pi (aplicación de los hermanos estadounidenses Joel e Isaac Phillips), administrada por la sociedad Farrow Colombia SAS, puente de conexión con Cambridge Analytica, mientras surgía el nombre del alcalde de Bogotá Enrique Peñalosa, asesorado por esa empresa durante su última campaña a la Alcaldía capitalina.

El diario colombiano La República informó que Pig.gi llegó a Colombia el cuatro de noviembre de 2016, y recibió capital de Socialatom Ventures, compañía de la que es socio Andrés Barreto, un mimado joven empresario colombiano y uno de los fundadores de Grooveshark, Pulso Social, Onswipe, que está vinculado a Farrow Colombia SAS, en alianza con Cambridge Analytica, "el cerebro atrás de la elección de Trump".

En Argentina, el 19 de marzo pasado el presidente Mauricio Macri creó, por un decreto de necesidad y urgencia la “Unidad de Opinión Pública”. Un día después, Amnistía internacional publicó un informe donde demostraba, con datos concretos, la existencia de una cybertropa (que operaba con bots y mostraba comportamientos no humanos similares en diferentes cuentas de Twitter), que ataca a opositores o periodistas que plantean algún nivel de disidencia con el gobierno de Macri. Alexander Nix había mencionado a Argentina como otro de los clientes de CA, junto a Kenia, la India, Estados Unidos y China.

Cuando (casi) todo sale a la luz
La controversia dio un giro cuando un documental de Channel 4 News reveló las tácticas sucias de CA en procesos electorales en diferentes países. Los ejecutivos de la compañía fueron grabados alegando que podrían también usar las llamadas 'trampas de miel' (uso de relaciones sexuales o románticas para desacreditar a rivales), sobornos, espías y noticias falsas (fake news) para ayudar a determinados candidatos a ganar elecciones en cualquier país del mundo.

Cambridge Analytica cuenta con divisiones políticas y de mercadeo, y oficinas en Nueva York, Washington, Londres, Brasil y Malasia. La empresa fue financiada por el partidario de Trump y multimillonario Robert Mercer. El ex asesor de seguridad de Trump, Steve Bannon fue miembro de su junta directiva. Esta controversia puso de relieve que Facebook no salvaguardó los datos privados de los usuarios, tal como lo admitió ante el Congreso estadounidense el dueño de la red, Mark Zuckerberg. El exanalista estadounidense de la Agencia de Seguridad Nacional de EEUU (NSA), Edward Snowden, aseguró que Zuckerberg hizo su fortuna con la venta de datos íntimos de millones de usuarios.

“Las empresas que hacen dinero recopilando y vendiendo registros detallados de vidas privadas alguna vez fueron descritas como compañías de vigilancia. Su cambio de nombre a redes sociales es el engaño más exitoso desde que el Departamento de Guerra se convirtió en el Departamento de Defensa”, señaló.

Alex Taylor, otro directivo de CA dijo en uno de los videos de la televisión británica: “Podemos mostrarle al electorado lo que quiere ver, en el momento justo, en el lugar indicado. Mientras más información puedas conocer y más datos obtengas, mejor podrás manipularlo”. “Podrás saber quién es la oposición, sus secretos, sus tácticas…”, agregó Mark Turnbul, otro de los directivos.

La neutralidad de la Red
La transformación de los medios de comunicación en factores de poder, fue acompañada de una metodología para elaborar una realidad ficcional como herramienta de manipulación y construcción de un discurso hegemónico, cuyo objetivo es el control social.

El Big Data permite a la información interpretarse a sí misma (por medio de algoritmos), lo que va convirtiendo lo que nos queda de democracia en una dictadura de la información manejada y manipulada por las grandes corporaciones, al servicio de los poderosos. Hoy los temas de vigilancia, manipulación, transparencia y gobernanza de Internet cobran vital significado. Por eso la lucha por la neutralidad de la red.

Christopher Wylie, quien trabajó directamente en la construcción de herramientas que le permitió a CA comprar (y tener acceso a) datos que de otra forma no podrían haber extraído desde Facebook, explicó que “Sabríamos a qué tipos de mensajes sería susceptible una persona y dónde iría a consumir este contenido”, y agregó que “también sabíamos cuántas veces debíamos enviarle ese contenido, para lograr que cambiase su forma de ver el tema”.

De acuerdo a The Guardian, en 2014 Bannon era el jefe de Christopher Wylie; mientras que Mercer era uno de los inversionistas de Cambridge Analytica. “De alguna forma terminé siendo el canadiense vegano y gay que creó la herramienta de guerra psicológica de Steve Bannon”, relata el ex funcionario de la firma británica. Coincidentemente, Bannon también fue uno de los creadores del sitio de noticias de ultraderecha Breitbart, utilizado por Cambridge Analytica al momento de “bombardear con contenido” a los usuarios.

El polaco Michal Kosinski, profesor de la Universidad de Cambridge, descubrió seis años atrás que con analizar 68 “me gusta” de un usuario de Facebook podía deducir el color de la piel, su inteligencia, religión, adhesión política, orientación sexual, si consumía alcohol o tabaco. “La vida privada ha desaparecido: Con toda la información que se va dejando en Internet y otros sistemas (bancarios, celulares, tarjetas de crédito, sistemas de clientes, gubernamentales, etcétera), intentar protegerla es una batalla perdida”, señaló.

Nuestros correos electrónicos son cartas que viajan expuestas al cartero, nuestros foros son un semillero de confesiones jugosas, pero una serie de señales sencillas nos han inducido a creer que nos movemos en espacios lacrados. Es una ilusión poderosa, semejante a la naturalidad con que 500 años después de saber que la tierra gira sobre su eje, repetimos que el sol sale en las mañanas y se oculta en la noche, dijo Kosinski a la Revista Capital Online.

A su juicio, no basta estar en línea para dejar huellas, también lo que hacemos offline deja huellas, como las compras con tarjeta, nuestros movimientos mientras estamos con el celular en el bolsillo (o la cartera): nuestros celulares son un vasto cuestionario que está siendo rellenado constantemente, consciente o inconscientemente.

Es difícil para cualquiera de nosotros comprender la facilidad con que nos engañan los sentidos, nuestras percepciones (de eso se trata precisamente la llamada guerra de cuarta generación) y entender que una naturaleza tecnológica es la que define la realidad por la eficacia de los algoritmos, no sólo para obtener información, sino para procesarla y extraer a los usuarios toda clase de productos y subproductos capaces de favorecer la rapiña universal.

Share this article

Acerca del Autor

Aram Aharonian
Dejar un comentario

Asegúrese de ingresar la información requerida (*) donde se indica. Código HTML no está permitido

Nosotros

Periferia es un grupo de amigos y amigas comprometidos con la transformación de esta sociedad, a través de la comunicación popular y alternativa en todo el territorio colombiano.

 

Por ello comprendemos que la construcción de una sociedad mejor es un proceso que no se agota nunca, y sabemos qué tanto avanzamos en él en la medida en que las comunidades organizadas fluyan como protagonista. Es en este terreno donde cobra siempre importancia la comunicación popular.

últimas publicaciones

Contacto

Medellín - Antioquia - Colombia

Calle 50 #46-36 of. 504

(4) 231 08 42

periferiaprensaalternativa@gmail.com

 

Apoye la Prensa Alternativa y Popular

o también puede acercarse a nuestra oficina principal en la ciudad de Medellín, Edificio Furatena (calle 50 #46 - 36, oficina 504) y por su aporte solidario reciba un ejemplar del periódico Periferia y un libro de Crónicas de la Periferia.