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Amenazas y hostigamientos contra dirigentes sindicales en Manizales

La noche del 3 de junio transcurría como una más de tantas, todo era tranquilidad en esta Manizales del alma, donde nunca pasa nada, que se da el lujo de ser, de acuerdo al cirirí de sus gobernantes y de los medios de comunicación, un territorio del “postconflicto”. Pero la realidad, terca como es y tozuda como ella sola, de vez en cuando nos asalta para recordarnos que los hechos hablan por sí mismos. Esa noche dos impactos de bala quedaron registrados contra una de las ventanas de la  sede del Sindicato de trabajadores de la Energía de Colombia (SINTRAELECOL) seccional Caldas.

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De acuerdo con Oscar Arturo Orozco Sánchez, presidente de Sintraelecol Caldas y de la subdirectiva de la CUT, “en el día de hoy (4 de junio) casi a las 7 de la mañana, nos encontramos con que uno de los vidrios de un ventanal que da a la calle estaba impactado, se veían específicamente dos agujeros, uno contra el marco de la ventana. Eso nos preocupó; empezamos a observar y encontramos un proyectil sobre el piso”.

Sin embargo, este hecho no es aislado y podría tener relación directa con algunos correos electrónicos intimidatorios contra Oscar Arturo y otros dirigentes sindicales que vienen acompañando a los trabajadores de la salud y a los pescadores del Corregimiento de Arauca, jurisdicción de Palestina, Caldas. Según nos relata Oscar Arturo, “la semana pasada (última de mayo) después de los correos y amenazas directas contra el suscrito y contra quienes veníamos haciendo un trabajo en Arauca, recibimos unos panfletos en la oficina de Sintraelecol y en la oficina de la CUT, una amenaza contra el comité ejecutivo por el trabajo desplegado en Arauca y una manifestación directa de que no nos querían ver en ese corregimiento”.

El acompañamiento de la CUT a los trabajadores de la salud en ese corregimiento obedece a la grave situación que se presenta por la deficiente asistencia médica en el puesto de salud, que no tiene los medicamentos básicos; también a la lucha por los salarios atrasados de los trabajadores, que en agosto del año pasado llegaron a 9 meses sin salario y gracias a una acción de movilización y bloqueo se logró el pago. “Pero este año, ya ajustan nuevamente 4 meses sin salario”, manifestó el presidente de la CUT.

Por otra parte, Sintraelecol viene en conflicto laboral con la CHEC (Central Hidroeléctrica de Caldas), que es una empresa del grupo EPM de Medellín. Según Marino Largo Agudelo, fiscal de Sintraelecol Caldas, todo este año han estado en conflicto laboral con la empresa. “Este año se nos acaba la convención colectiva y estamos ya ambientando un nuevo pliego. El patrón ha arremetido contra el sindicato de manera violenta. Tenemos demandas por levantamiento de fueros, también contra compañeros activistas, les niegan permisos sindicales… nunca habíamos visto un patrón tan agresivo contra la organización sindical”.

Sumado a esta problemática, el sindicato ha venido acompañando a los pescadores del corregimiento de Arauca y esta situación ha generado también conflicto con la empresa, según lo expresa Marino Largo. “Lo que tenemos por solucionar con los pescadores de Arauca es un problema que se deriva de la misma empresa, pues fue ésta la que causó un daño ambiental sobre el río Cauca, cuando vaciaron el embalse San Francisco. Todo ese sedimento cayó sobre el río, causando una mortandad de peces impresionante en un trayecto de más de 50 kilómetros. Eso causó un gran daño a los pobladores que viven de la pesca. Lo único que ha prometido la Chec es que va a sembrar semillas y va a indemnizar, pero sólo lo ha hecho con unos cuantos, a dedo. Este es el nudo del conflicto con la empresa, porque nosotros acompañamos a los pescadores”.

Antecedentes de hostigamientos
El reciente atentado contra la sede de Sintraelecol no es el primer hecho de este tipo en contra de la organización sindical en el departamento. Vale recordar que se han presentado diversos hostigamientos y amenazas, lo mismo que acciones directas contra la labor sindical y social de diversos dirigentes. De acuerdo con el presidente de la CUT, “en un contexto de pobreza e inequidad, se dieron unos hechos muy complejos hace varios años, como el asesinato, en abril de 2002, de Hernán de Jesús Ortiz Parra, vicepresidente del Sindicato de Educadores Caldenses, EDUCAL, y José Robeiro Pineda, de Sintraelecol, quienes venían acompañándonos en la conformación de la CUT”.

De acuerdo con un informe de la Unidad Nacional de Derechos Humanos y Derecho Internacional Humanitario, DIH, “el ex comandante del Bloque Cacique Pipintá de las AUC, Nelson Enrique Toro Arcila, alias 'Fabio', aceptó haber sido partícipe del homicidio de dos sindicalistas de Caldas”. De igual manera, Oscar Arturo recuerda “la muerte de María Fabiola Largo en Riosucio, de los dirigentes indígenas Gabriel Ángel Cartagena, ex gobernador indígena y candidato a la Alcaldía de Riosucio, junto con los compañeros Diego Efraín Suárez León, Hugo Tapasco Guerrero y Fabio Hernán Tapasco Largo, en la curva de la herradura en ese municipio en 2003. También el asesinato de un compañero que se desplazaba de Arauca a Palestina hace más o menos 4 años, y amenazas directas contra los compañeros de Sintraemsdes en Pereira y Cartago”.

Por otra parte, en 2009 el Comandante de Policía Caldas notificó que existía un complot para asesinar a un dirigente sindical en la ciudad y que todos los indicios apuntaban a que dichas acciones estarían dirigidas contra el presidente de la CUT. Posterior a ello ha habido amenazas contra diversos dirigentes sociales y sindicales que lideraron la lucha contra el TIM (Transporte integrado de Manizales) como el mismo Oscar Arturo y contra Moisés Gallego, Presidente del Comité de usuarios de servicios públicos.

“También, se dieron acciones directas contra la sede sindical. Las puertas de Sintraelecol fueron pintadas con siglas de las Autodefensas. Ya habíamos tenido unas amenazas con unos afiches que fueron pegados en las paredes de la sede, haciendo referencia a que nosotros hacíamos parte del Movimiento Bolivariano, nos acusaron de pertenecer al Ejército de Liberación Nacional. De hecho el DAS, en un documento que tenía resguardado y que el CTI logró desempolvar luego de las investigaciones contra el DAS en 2010, hacía referencia a que diversos dirigentes sindicales veníamos orquestando y liderando un frente de este grupo armado en 2004 y 2005. Nosotros, en conjunto con el colectivo de Abogados José Alvear Restrepo, metimos una demanda contra el Estado y hoy estamos en ese proceso como víctimas de los falsos positivos judiciales y de las chuzadas ilegales”. A esta situación que señala Oscar se suman dos señuelos de bomba en septiembre de 2009 y en abril de 2010 respectivamente, que fueron instalados en la sede sindical. Por ello se establecieron las denuncias y demandas pertinentes, pero a la fecha no han sido clarificadas por los organismos de seguridad correspondientes.

Desde el 2003 hasta la fecha se han dado diversas amenazas mediante panfletos. En unas cinco ocasiones por parte del extinto Frente Cacique Pipintá de las AUC. En el 2009, las amenazas contra la CUT, Sintraelecol y la Federación de estudiantes de la Universidad de Caldas provenían de las Águilas Negras.

Ante estos hechos, se han realizado denuncias para visibilizar la situación, y se están extremando medidas de seguridad para garantizar desplazamientos y participación en reuniones convocadas por la comunidad. Como aspecto fundamental se pretende mejorar los niveles de organización, generando un mayor acompañamiento. Pues, según los dirigentes sindicales, “solos no podemos”.

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